2012/08/21

HARRÁN. LOS KURDOS DEL DESIERTO

Dice la Biblia que cuando Abraham, Lot y sus respectivas familias salieron de Ur (en la Baja Mesopotamia) para hacerse cargo de la prometida tierra de Canaán, se establecieron por un tiempo en Haran (la actual Harrán en la Mesopotamia turca). Bueno...

Lo indiscutible es el valor estratégico que siempre ha tenido esta población desde el segundo milenio adC.  Por aqui caminaron (Harranu = Camino en asirio) hititas, asirios, Mitani, medos (¡los kurdos!), persas, seléucidas, partos, romanos etc..
Ahora es un pequeño poblado que atrae el turismo por sus casas-colmena





Estas casas de adobe nos trajeron a la memoria aquella película turca que ganó la Palma de Oro en Cannes en 1982:  Yol (El Camino, en turco). En ella se relataban las historias de cinco hombres que habían salido de prisión durante un permiso de una semana.  Entre esas historias estaba la del preso kurdo que vuelve a su pueblo fronterizo (¿Harrán?) para ser testigo de la muerte de familiares y amigos enfrentados al ejército turco.  


Escenas de la película Yol en ese pueblo kurdo fronterizo (entre Siria y Turquía) cerca del Eúfrates.



Al otro lado de la frontera, en Siria, vive el mismo pueblo.  En estos tiempos de revoluciones y primaveras árabes, los kurdos, despreciados por los revolucionarios sirios -los Hermanos Musulmanes, árabes al fin- intentan controlar su región y apoyan al maldito (por Occidente y por la demócrata Arabia Saudí) Bashar Al-Assad.  

Cuando hace tres años visitábamos el N de Siria (a menos de 100 km de donde ahora estábamos), en los alrededores de Alepo encontramos también pueblos de adobe similares. Son beduinos nos dijeron...Ahora sabemos que eran kurdos a los que ni se les reconocia su identidad.

2012/08/20

DIYARBAKIR. LA CAPITAL KURDA

Dicen que cuando en Junio el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, visitó Diyarbakir, la capital extraoficial kurda, la mayoría de los comercios de la ciudad cerraron. Poco después Erdogan anunció que se permitiría enseñar kurdo en las escuelas como asignatura optativa.

Recuerdos de la dictadura franquista en Euskadi.

Unos días antes de nuestra visita a la ciudad una manifestación no permitida de cargos electos kurdos terminó con centenares de detendios y heridos.
Más recuerdos.

Diyarbakir es una ciudad de más de medio millón de habitantes. El centro urbano está marcado por unas negras  murallas basálticas rodeadas de chabolas.  Grupos de niños,  un tanto asilvestrados,  deambulan por los alrededores de las murallas mientras sus mayores dormitan a su sombra. Los ciudadanos turcos de poniente  le tienen respeto a Diyarbakir y desaconsejan al viajero su visita. 
Algo de esto pasaba con Euskadi.

Mercado en las murallas de Diyarbakir

La idea de un nacionalismo kurdo rural y aldeano se desmorona en esta ciudad de extensos barrios periféricos de edificios altos y con una distribución anárquica. No es de extrañar que ésta sea la ciudad del PKK (Partido Comunista Kurdo). Durante decenios el enfrentamiento militar entre el nacionalismo kurdo y el poder central turco ha hecho que éste destruya miles de pequeñas aldeas del NE de Turquía y ha provocado el hacinamiento de la población kurda en la ciudad.
Suburbios de Diyarbakir

 
En la ciudad conviven los kurdos izquierdistas del BPD -Partid o Paz y Democracia-(al que acusan de tener vinculaciones con el PKK y, debido a ello, centenares de sus cargos electos están en prisión) con los kurdos islamistas que votan al AKP (Partido de la Justicia y el Desarrollo), el partido de Erdogan

La rica agricultura de la zona, el fértil valle del Tigris es visible desde las murallas,  es uno de los motores económicos de Diyarbakir.  Aún así parece escaso recurso para tan elevada población


                                           El río Tigris a su paso por Diyarbakir

El comercio, de larga tradición en una ciiudad situada en la Ruta de la Seda, es otro de esos recursos aunque este está en estos momentos muy disminuido por la situación dramática de los países del entorno, Irak y Siria.
Caravasar en el centro de la ciudad

2012/08/18

SANLIURFA. ENCUENTRO CON LOS KURDOS

Es posible que la primera vez que se encontraran, en número significativo, los kurdos y los vascos fuera en Náfpaktos, allá por el año 1571, en la sobrevalorada batalla de Lepanto donde se enfrentaron las naves cristianas y las musulmanas. La más memorable y alta ocasión que vieron los pasados siglos, ni esperan ver los venideros dijo el genial manco. Exageraciones literarias.

Los vascos, vizcaínos entonces, avezados marinos defendían los intereses de los Austrias y los kurdos, seguramente esforzados galeotes, los de la Sublime Puerta.

400 años después, en 1999, un intento de hermanamiento entre los dos pueblos -la cesión del Parlamento Vasco a la Asamblea del Parlamento Kurdo en el exilio, fue frustado, por los dos estados modernos, Turquía y España, herederos de aquellos imperios del pasado.

Hoy somos testigos del calor con que son recibidos los vascos en ese irredento Kurdistán: en la poblada y pobre Diyarbakir o en la devota Sanliurfa.

Mujeres en Sanliurfa

En Sanliurfa, la antigua Edessa de los griegos, nos dicen con toda naturalidad,  que la población de la ciudad está compuesta por un 50% de kurdos, un 40% de árabes y un 10% de extranjeros, de Anatolia(¡!) y de otros lugares.

Pero...¿de dónde han vienen  estos kurdos con una lengua indoeuropea emparentada con el persa?¿Son acaso emigrantes ilegales, sin papeles llegados recientemente a esos 4 ó 5 estados en los que se encuentran diseminados?

No, claro que no.  Llevan en esas tierras al menos 2000 años, muchos más que algunos de esos estados intocables que les niegan sus derechos lingüisticos, que prohiben a sus hijos estudiar en su lengua.  Las razones para esta discriminación no son nada novedosas:  esos estados tienen las armas.