2012/08/18

SANLIURFA. ENCUENTRO CON LOS KURDOS

Es posible que la primera vez que se encontraran, en número significativo, los kurdos y los vascos fuera en Náfpaktos, allá por el año 1571, en la sobrevalorada batalla de Lepanto donde se enfrentaron las naves cristianas y las musulmanas. La más memorable y alta ocasión que vieron los pasados siglos, ni esperan ver los venideros dijo el genial manco. Exageraciones literarias.

Los vascos, vizcaínos entonces, avezados marinos defendían los intereses de los Austrias y los kurdos, seguramente esforzados galeotes, los de la Sublime Puerta.

400 años después, en 1999, un intento de hermanamiento entre los dos pueblos -la cesión del Parlamento Vasco a la Asamblea del Parlamento Kurdo en el exilio, fue frustado, por los dos estados modernos, Turquía y España, herederos de aquellos imperios del pasado.

Hoy somos testigos del calor con que son recibidos los vascos en ese irredento Kurdistán: en la poblada y pobre Diyarbakir o en la devota Sanliurfa.

Mujeres en Sanliurfa

En Sanliurfa, la antigua Edessa de los griegos, nos dicen con toda naturalidad,  que la población de la ciudad está compuesta por un 50% de kurdos, un 40% de árabes y un 10% de extranjeros, de Anatolia(¡!) y de otros lugares.

Pero...¿de dónde han vienen  estos kurdos con una lengua indoeuropea emparentada con el persa?¿Son acaso emigrantes ilegales, sin papeles llegados recientemente a esos 4 ó 5 estados en los que se encuentran diseminados?

No, claro que no.  Llevan en esas tierras al menos 2000 años, muchos más que algunos de esos estados intocables que les niegan sus derechos lingüisticos, que prohiben a sus hijos estudiar en su lengua.  Las razones para esta discriminación no son nada novedosas:  esos estados tienen las armas.